5 de agosto de 2008

Kyoto on my mind


Tren bala. Tokyo - Kyoto (550km) en 2h55min. 76 euros. Y en el cruze de caminos, los que vuelven parecen anticiparnos con su sonrisa el encantamiento del destino que llevamos. Y si os fijáis, hasta se me intuye. Un poquito, el resto ponerlo vosotros, que estáis hartos de verme.
Cinco días llevo ya en Kyoto. Y podría estar otros cinco. De hecho hoy debería estar visitando Nara, que es una ciudad con templos y santuarios. Pero hay mil templos y cientos de santuarios en Kyoto, y llega un momento que todos son iguales. Sin embargo lo bueno de esta ciudad son sus calles. No las grandes avenidas de expantosos edificios recientes, sino las callejuelas que todavía conservan la estructura ancestral de madera y puertas correderas de "papel de seda". Y lo curioso es que hay miles de ellas, en cualquier calle. También es cierto que el sentido del patrimonio de esta gente es muy suyo y suelen estar adecuadas al s.xxi de la forma menos sutil posible (habilitando como parking las salas laterales, p.e.). Pero se me antoja que incluso esa cirugía estética del tiempo sobre el entorno tiene un encanto único. Es asombroso el lío de cables - ver foto - realmente un caos.
Y en estos cinco días qué he echo? pues la ruta de los templos, la ruta de los santuarios, el bosque de bambú - sí, como en Tigre y Dragón -, y especialmente divertido, alquilar una bicicleta y recorrerme la ciudad el día más caluroso del año. Aunque todos los días son los más calurosos del año, como muestra os diré que aquí la gente va con una toalla al cuello en plan bufanda para secarse el sudor. Yo ya tengo una. Por último, decir que es el viaje que más he hablado español en mi vida, estamos todas las comunidades.
En cuanto al albergue es tan insufrible, que prefiero no hablar del tema. Sólo os diré que a las 6:30 nos levantan a todos para bajar a desayunar.
Mañana, Osaka.

1 comentario:

Wilma Threestones dijo...

Por favor traéme unos zuecos de esos de las gheisas, uso un 38 ya sabes..., no te preocupes da igual el color, si los hubiera con flores sería genial...